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Receta del mantecado de Avilés: cómo hacerlo paso a paso

Confitería Vidal en Avilés y Piedrasblancas. Mantecado de Avilés

Mantecado de Avilés: mucho más que un bizcocho

Asturias cuenta con una enorme tradición repostera y Avilés no es una excepción.

A lo largo del año encontramos numerosos dulces típicos asociados a diferentes celebraciones, pero pocos están tan relacionados con la ciudad como el mantecado de Avilés.

Se caracteriza por una miga compacta pero tierna, un marcado sabor a mantequilla y una cobertura de azúcar que aporta ese aspecto tan reconocible.

Aunque puede elaborarse durante todo el año en diferentes formatos, es durante la Pascua cuando adquiere una importancia especial.

Es entonces cuando aparece una de sus versiones más conocidas: el Bollo de Avilés.

Historia y tradición del mantecado de Avilés

La historia del mantecado está estrechamente relacionada con la propia historia de Avilés.

Durante siglos fueron numerosos los asturianos que viajaron y emigraron buscando nuevas oportunidades. Para esos largos desplazamientos era necesario disponer de alimentos capaces de conservarse durante bastante tiempo.

Entre aquellas elaboraciones se encontraban panes enriquecidos y preparaciones dulces que, con el paso de los años, fueron evolucionando.

De esa tradición surgiría posteriormente lo que hoy conocemos como mantecado o Bollo de Avilés.

Con el tiempo dejó de ser únicamente una elaboración gastronómica para convertirse también en parte de las costumbres familiares de la ciudad.

Una de las más conocidas es la tradición de que los padrinos regalen el Bollo a sus ahijados durante la Pascua.

Esta costumbre ha conseguido que el mantecado se mantenga muy presente generación tras generación y que siga siendo uno de los dulces más identificables de Avilés.

El Bollo de Avilés

Aunque el mantecado tradicional puede presentarse en un molde rectangular, durante la Pascua adquiere una forma mucho más característica.

El Bollo de Avilés se prepara tradicionalmente utilizando varios moldes de diferentes tamaños.

Cada una de las piezas se coloca sobre la anterior, desde la de mayor tamaño hasta la más pequeña, formando una composición de varios pisos.

Después llega uno de los elementos más reconocibles de esta elaboración: el glaseado.

El azúcar cae por los laterales del bollo formando pequeños chorretones blancos que contrastan con el color dorado del mantecado.

Durante la Pascua también es habitual completar la decoración con elementos como huevos de chocolate, bombones, figuras, pollitos o las tradicionales plumas de colores.

El resultado es un dulce que no solo destaca por su sabor, sino también por su presentación.

Receta tradicional del mantecado de Avilés

Preparar un buen mantecado requiere respetar las proporciones de los ingredientes y trabajar la masa correctamente.

Una de las características de esta receta es que tradicionalmente se utilizan cantidades muy similares de los principales ingredientes.

La receta que te mostramos a continuación está pensada para preparar el tradicional Bollo de Avilés de varios pisos.

Ingredientes para el mantecado de Avilés

Para preparar la masa necesitarás:

  • 700 g de azúcar.
  • 700 g de huevos, aproximadamente 12 unidades dependiendo de su tamaño.
  • 700 g de mantequilla; tradicionalmente puede utilizarse manteca de vaca.
  • 700 g de harina de repostería.
  • 565 g de azúcar glas.
  • 90 g de zumo de limón.

El azúcar glas y el limón se utilizarán posteriormente para preparar el característico glaseado.

Cómo hacer mantecado de Avilés paso a paso

Antes de comenzar es recomendable sacar la mantequilla con suficiente antelación para que se encuentre a temperatura ambiente.

Esto facilitará mucho el trabajo de la masa.

1. Precalienta el horno

Empieza precalentando el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo.

Mientras alcanza la temperatura adecuada puedes comenzar a preparar la mezcla.

2. Mezcla la mantequilla con el azúcar

Coloca la mantequilla a temperatura ambiente en un recipiente amplio y añade el azúcar.

Trabaja ambos ingredientes hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea.

Es importante dedicar tiempo a este paso, ya que estamos preparando la base de nuestro mantecado.

3. Incorpora los huevos

Añade los huevos uno a uno.

No incorpores el siguiente hasta que el anterior se haya integrado completamente en la mezcla.

De esta forma conseguiremos una masa mucho más homogénea.

4. Añade la harina

Tamiza previamente la harina para evitar grumos.

Incorpórala poco a poco, preferiblemente en varias tandas, mezclando cuidadosamente después de cada incorporación.

Realiza movimientos suaves y envolventes hasta conseguir una masa uniforme.

No es necesario batir en exceso.

Cómo hornear el mantecado de Avilés

Antes de rellenar los moldes debemos prepararlos correctamente.

Engrasa cada molde con un poco de mantequilla y espolvorea ligeramente con harina.

Retira el exceso antes de incorporar la masa.

Reparte la mezcla entre los diferentes moldes.

Cuando estén preparados, reduce la temperatura del horno a aproximadamente 170 °C e introduce los moldes.

El tiempo de horneado puede situarse aproximadamente entre 35 y 40 minutos, aunque dependerá del tamaño de cada pieza y del propio horno.

Si estás preparando el Bollo de Avilés con varios tamaños, el molde más pequeño estará listo antes que los demás.

Para comprobar el punto de cocción puedes introducir una brocheta o un palillo en el centro.

Si sale limpio, el mantecado estará listo.

Los moldes de mayor tamaño necesitarán algo más de tiempo.

Cuando estén horneados, sácalos del horno y déjalos reposar aproximadamente diez minutos antes de desmoldarlos.

Después colócalos sobre una rejilla hasta que se enfríen completamente.

Cómo hacer el glaseado del mantecado de Avilés

El glaseado es uno de los elementos más característicos de esta receta.

Para prepararlo, mezcla el azúcar glas con el zumo de limón hasta conseguir una crema blanca, espesa y homogénea.

Es importante esperar a que los mantecados estén completamente fríos antes de aplicar el glaseado.

Viértelo sobre la parte superior dejando que caiga ligeramente por los bordes.

Es precisamente ese efecto irregular sobre los laterales el que proporciona al Bollo de Avilés parte de su aspecto tradicional.

Deja secar completamente el glaseado antes de continuar con la decoración.

Cómo montar el tradicional Bollo de Avilés

Si has preparado diferentes tamaños, coloca primero el mantecado más grande.

Sobre él situaremos la pieza mediana y finalmente la más pequeña.

Una vez montados los distintos pisos y seco el glaseado, podemos empezar a decorar.

En Pascua es habitual utilizar huevos de chocolate, bombones, pequeñas figuras decorativas, pollitos y las tradicionales plumas de colores.

Cada familia y cada confitería puede aportar su propio estilo a la presentación.

¿Se puede preparar el mantecado en un único molde?

Sí.

No es necesario preparar obligatoriamente el tradicional bollo de varios pisos.

Puedes utilizar esta misma receta para hacer un mantecado de Avilés en un molde rectangular o redondo.

En ese caso tendrás que adaptar las cantidades al tamaño del molde.

Para una elaboración más pequeña puedes dividir las cantidades de la receta entre dos o entre tres.

También tendrás que controlar el tiempo de horneado, ya que una pieza más pequeña necesitará menos tiempo.

Consejos para conseguir un buen mantecado de Avilés

Hay varios detalles que pueden marcar la diferencia en el resultado final.

La mantequilla debe estar a temperatura ambiente para poder trabajarla correctamente con el azúcar.

Los huevos deben incorporarse progresivamente para evitar que la mezcla pierda homogeneidad.

La harina conviene tamizarla y añadirla poco a poco.

También es importante no abrir constantemente el horno durante los primeros minutos de cocción.

Y, especialmente, hay que esperar hasta que el mantecado se haya enfriado por completo antes de añadir el glaseado.

Son pequeños detalles que ayudan a conseguir la textura y presentación características de esta elaboración.

¿Dónde probar un mantecado de Avilés artesanal?

Hacerlo en casa es una buena forma de conocer uno de los dulces más tradicionales de Avilés, pero también puedes disfrutar de una elaboración profesional realizada en obrador.

En Confitería Vidal elaboramos nuestro mantecado siguiendo la tradición pastelera avilesina.

Si quieres conocerlo, consultar los formatos disponibles o saber cómo encargarlo, puedes visitar nuestra página dedicada al mantecado de Avilés artesanal.

 

Preguntas frecuentes sobre el mantecado de Avilés

¿Qué es el mantecado de Avilés?

Es una elaboración tradicional de la repostería avilesina preparada principalmente con harina, huevos, azúcar y mantequilla.

Una de sus características más reconocibles es el glaseado blanco que cubre su superficie.

¿Mantecado de Avilés y Bollo de Avilés son lo mismo?

Están estrechamente relacionados.

El mantecado puede elaborarse durante todo el año en formatos más sencillos, mientras que el denominado Bollo de Avilés está especialmente asociado a la Pascua y suele presentarse en varios pisos decorados.

¿Qué ingredientes lleva el mantecado de Avilés?

Los ingredientes principales son huevos, azúcar, harina y mantequilla o manteca.

Para el glaseado se emplean principalmente azúcar glas y zumo de limón.

¿Cómo se sabe cuándo está hecho?

Puedes introducir una brocheta o un palillo en la zona central.

Cuando salga limpio, la masa debería estar correctamente cocida.

¿Cuándo debe ponerse el glaseado?

Siempre cuando el mantecado esté completamente frío.

Si se aplica estando todavía caliente, el glaseado perderá consistencia y no quedará con su aspecto característico.

¿Dónde comprar mantecado de Avilés?

Puedes encontrar esta elaboración en confiterías y obradores tradicionales de Avilés.

En Confitería Vidal elaboramos nuestro propio mantecado de Avilés, que puedes consultar en nuestra página específica del producto.

Una tradición para seguir disfrutando

El mantecado de Avilés es mucho más que una receta.

Forma parte de la cultura gastronómica de la ciudad y está ligado a una de sus celebraciones más conocidas.

Prepararlo en casa puede ser una manera estupenda de conocer mejor esta tradición, compartirla con amigos o familiares y disfrutar de uno de los sabores más característicos de la repostería avilesina.

Y si prefieres probarlo elaborado directamente en obrador, siempre puedes descubrir el mantecado de Avilés de Confitería Vidal.

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